MIRAR MIRAR
De chico no me dejaban señalar a otras personas. Estaba mal que las otras personas vieran que las veías, aunque sea por alguna peculiaridad buena. Creo que culturalmente está bastante instalado el señalar como ofensa.
Pero siempre TODO me llamó la atención.
Capaz por eso, cuando veo a una persona mirando algo, me interesa saber qué está viendo, por más que no lo esté señalando.
Creo que desde ahí nacen un montón de impulsos que marcan direcciones, contradicciones, puntos de partidas y destinos .
Desde la mirada. Desde la unicidad de la forma de mirar.
Cuánto crecemos viendo cosas que nunca habíamos visto antes?
Y cuándo nos muestran otro punto de vista?
Cuánto incide en nuestra vida nuestra forma de ver?
Y cuándo levantamos la mirada y vemos hacia dónde ir?
Crecemos cuando nos enfrentamos a otro punto de vista y como capas tectónicas que chocan, formamos montañas de nuevas ideas.
Miramos desde dónde estamos, parados sobre el cúmulo indivisible de lo que nos trajo hasta acá.
Miramos hacia dónde queremos ir para intentar no chocar ni desviarnos. Y, en caso de que igualmente ocurra, necesitamos mirar para corregir.
Si vamos más atrás y vemos a un niño crecer, nos damos cuenta de que somos seres miméticos por naturaleza, repetimos lo que otro aprendió primero por haberlo visto antes.
Tal vez me fui un poco por las ramas, pero quería contarles que me parece exquisito esto de mirar, que me parece exquisito tu mirar.
Creo en la fotografía, en la escritura y en el relato, como instrumentos magníficos de la proliferación del mirar.
Creo que tu mirar moldea el mío, y el mío moldea el de alguien más. Quiero creer también en lo efímero de ese molde, que se transforma constantemente en otros, intervenidos por esas otras miradas.
Y es acá donde deberíamos ser críticos, y usar todas esas miradas que nos rodean, y preocuparnos por desarrollar esa unicidad de nuestro ver, por hacer crecer único nuestro mirar.
Será por eso que me gusta tanto observar a mis hijos. Niños en pleno proceso de construcción del pensamiento, con descubrimientos diarios que me hacen volver a mirar eso tan espectacular que siempre estuvo ahí, al lado nuestro. Cosas que la adultez, de alguna forma, nos fue robando junto con la capacidad de asombro.
Mirarlos mirar, para poder resetear, volver a mirar y animarme a compartir un poquito de ese asombro que tan lejos se había ido.
Mirar mirar para aprender, para crecer, para descubrir eso que no había visto. Para ver eso que había visto, pero de otra manera distinta, ahora intervenida por tu mirar.
“Fotografiar: es poner en la misma línea de visión la cabeza, el ojo y el corazón.”
- Henri Cartier-Bresson
“El fotógrafo está lleno de dudas. Nada lo calmará.”
– Raymond Depardon
“No estoy interesado en fotografiar cosas nuevas, estoy interesado en ver cosas nuevas”.
- Ernst Haas