RIO DE JANEIRO
r i o,
m a s a l l a
- YASHICA FX3 SUPER 2000 -
KODAK PORTRA 400
Llevar la Yashica, se volvió prácticamente obligatorio. No solo por todo lo que rodea lo analógico, sino por lo que cambia mi mirar al sostener la cámara. Sigo teniendo como mandamiento mirar distinto, prestar atención a lo que pasa al lado de lo siempre bello. Correr la vista de las fotos que me suelen gustar y llamar la atención.
Me cuesta más, tengo que hacer un esfuerzo, porque no es lo que me sale natural. Pero creo que ahí está la magia. En eso y en el resultado. En la fotografía y en el conocer, en el apreciar cosas que se me suelen pasar por alto.
En apreciar más el disparo, porque son limitados.
En apreciar más el proceso, porque no es inmediato.
En apreciar más el resultado, porque costó más.
A todo esto volvimos a Rio, después de 8 años. Y lo recuerdo muy distinto. Rio tiene todo, playa, carnaval, pero también tiene cultura, arquitectura, una sociedad con una energía muy particular.
Y eso lo mantiene, pero también vi y sentí una ciudad aún más golpeada, más desigual, más cansada. 8 años es mucho tiempo, pero me dio pena, ver semejante urbe golpeada de esa manera.
Resulta que investigando, del 2018 al 2023 en Brasil, la población en situación de calle se duplicó. Aumentó significativamente la gente que vive en favelas. El Censo 2022 muestra déficits grandes de entorno urbano: accesibilidad, veredas, rampas, saneamiento. En favelas, obviamente el problema es más fuerte. La desigualdad social es gigantesca.
Creo que todo eso fue lo que sentí al recorrer la ciudad. Soy un simple turista que va cada 8 años, aunque me gustaría volver antes, soy consciente de que el problema lo tiene el que la vive todos los días. Aunque hablando con algunos locales, muchos parecían convivir con esa realidad con naturalidad.
Quien soy yo, para criticarlo.
Solo quiero que Río resista, por su gente, para poder volver a disfrutar de todo lo grandioso que tiene.
Resistí Río.