CONSUMO

CONSUMO

Jero me invitó a participar de una exposición colectiva que armó con un grupo de compañeros que formaron el colectivo fotografico DEACA. La temática fue CONSUMO, y con ella la libertad inmensa de dejar ir la cabeza para donde la palabra te lleve.

Al toque la puse del lado negativo, aunque tal vez no todo consumo sea malo.



Todos tenemos que consumir, y creo que el problema es ese. Nos fuerza a si o si tener que construir una relación con él. 

El CONSUMO, es muy amigo de nuestras debilidades. Se llevan re bien. Son esos dos alumnos del fondo, que toda clase tiene que tener. Te cuchichean al oido y están constantemente intentando convencerte de hacer algo, que es siempre tiene un lado dudoso.

Y ese lado dudoso, creo yo, que todo consumo tiene es la medida del mismo. Las cantidades con las que frecuentamos esos consumos y la cantidad que consumimos son las que designan sus resultados. Que tanto nos moldean, que tanto nos construyen y nos rompen.


Y un consumo de esos que tiene su lado dudoso muy grande,  es el consumo de tiempo usando el celular.

TODOS tenemos hoy un celular en la mano, o en el bolsillo. Es una herramienta, que nos cambió la manera y el tiempo de comunicación . Nos instaló la idea de que todo es instantáneo.

Hizo que la duda tenga menos peso. Que el aburrimiento tenga menos peso.
Hizo que la memoria tenga menos peso.  Que la ilusión y el asombro tengan menos peso. 


Hernan Casciari, dice “Que horrible serian todos los cuentos si el teléfono móvil hubiera existido siempre. No importa que historia elijamos, la trama no funciona”. Con un teléfono en la canasta Caperucita alerta a la abuela a tiempo y no es necesario la llegada del leñador”

Imposible querer dejarlo en la mesa de luz y ponerse a leer la guía para encontrar el nombre más gracioso. Imposible acordarse del teléfono de la casa de tu amigo, por que ya ni si quiera tiene, por que también mató el teléfono fijo. Imposible ganar una discusión con algún argumento poco válido, google siempre tiene el exacto. Imposible leer los carteles de la sala de espera del medico y leer alguna propaganda estática de como prevenir la reproducción del aedes agypti.

Si claro! Está mucho mejor lo que nos muestra cualquier aplicación pedorra que tengamos instalada. 

Y ese nuevo día a día nos ha ido convirtiendo. 

Convenciéndonos que ver el celular vale más que cualquier rato compartido, o que mostrar el croissant de pistacho, vale mas que simplemente el sabor del pistacho.

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